NOTICIAS DEL ESTADO NUEVA ESPARTA

Entradas populares

Tradiciones de Semana Santa en la Margarita de antes

Hoy deseamos compartir un poco de historia  y esas celebraciones religiosas o  tradiciones de la Semana Santa de Antes, del Libro de CHEGUACO "ALGUNAS TRADICIONES MARGARITEÑAS"  extraemos parte del siguiente articulo,  y  a su disposicion al final del presente post  el enlace para descargar en pdf tan maravillosos relatos.
De esas tradiciones hoy en día algunas se conservan y otras forman solo parte de los relatos de los mas adultos;  las tradiciones de un estado forman su cultura y es lo que hace a una región atractiva,  es lo que debemos proteger y recatar para el bien de las generaciones futuras. NMP.



LAS SEMANAS SANTAS DE ANTAÑO EN LA ISLA DE MARGARITA (Cheguaco)

Las Semanas Santas de Antaño, en la Isla de Margarita, son dignas de recordar; mas hoy, cuando todo ha sufrido radicales transformaciones. Con gran fervor religioso se rememoraba la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo, en las capitales de los seis tradicionales Distritos y en El Valle del Espíritu Santo. De manera muy especial, en La Asunción, donde se llevaba a cabo "Completica" como decía la gente de antes. Desde el Domingo de Ramos hasta el Sábado de Gloria, se veían, entre otras procesiones, las de Jesús en el Huerto, Cristo en la Columna, La Humildad y Paciencia, Jesús Nazareno y El Sepulcro, estas dos últimas revestidas de gran solemnidad. Con personas de toda la Isla y hasta de fuera que venían expresamente a mirarlas



El Miércoles Santo, era el día del Nazareno. Durante la misa de la mañana, se veían infantes y adultos de ambos sexos, vestidos de Nazareno. También se observaban matronas llevando hasta la presencia del Santo y colocando sobre su mesón, "mechones" de pelos que habían dejado crecer al hijo para pagar la promesa que habían ofrecido como les sanara de sus males; cabellos que estaban destinados a formar parte de la "Santa melena" que elaboraban anualmente para la Imagen.
Por la tarde la procesión solemne de la Imagen por las principales calles, acompañada de enorme multitud venida desde distintos sitios en interminables caravanas. "Jesús Nazareno", -de túnica morada y cara ensan-grentada por la corona de espinas que traspasaba su cabeza, y el cuerpo encorvado bajo el peso de la Cruz, seguía el lento recorrido, que con rítmico compás marcaban los viejos y nuevos cargadores del enorme mesón, adornado con flores y con sirios, hasta encontrarse con María su madre Dolorosa; María Magdalena y San Juan, que venían por otra calle, para detenerse en una esquina donde el pastor de almas, renovaba la prédica acerca de la "Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo".
El Jueves Santo, a las 3 de la tarde, las campanas dejaban de sonar. Los Templos Parroquiales cerraban sus puertas y empezaba a escucharse el toque de "Matracas" para indicar la muerte de "Nuestro Señor Jesucristo". Desde entonces comenzaba el más riguroso de los recogimientos. Se separaban los amantes y los enamorados hacían un alto en sus visitas rutinarias. Se recogían los aperos del trabajo, tanto del mar como del campo. Terminaba la lumbre en los fogones y sólo se ingerían alimentos previamente guardados. Las cazuelas, los platos y todos los objetos culinarios se ponían bocabajo. No se lavaba, ni se planchaba, ni siquiera la gente se bañaba porque Dios estaba fallecido, no se iba a las playas por temor a volverse sirenas o tritones. 
El  Viernes Santo y por la mañana todos amanecían de riguroso luto. Las misas eran rezadas y hasta ellas iban los feligreses con el mayor silencio. En muchos pueblos de la Isla se llevaban a cabosolemnes procesiones, pero La Asunción se convertía en el centro principal de todas las miradas.
Hasta allí concurrían a concentrarse desde todos los puntos cardinales para asistir al entierro del Dios Muerto. Nadie, por respeto, era capaz de usar otras prendas de vestir que no fuesen: negras, grises, moradas, blancas o mediolutos, cuando menos. A las 9 de la mañana empezaba la procesión del "Santo Sepulcro”, como se le decía. Cristomuero dentro de su sarcófago, adornado con flores blancas y moradas de todos los jardines de la Isla,  La marcha era lenta, triste y pesada pero nadie abandonaba su puesto aunque los rayos del Sol fuesen cayendo fuertes sobre la multitud. El golpe de la caja y las notas tristes y melancólicas del Pópulo Meus, tornaban más pesado el andar.
El Sábado Santo , al despertar la aurora, se "Repicaba Gloria" y todo volvía la normalidad. 
La quema de Judas: En la Isla de Margarita, después de terminada con toda solemnidad, el recogimiento y el misticismo que envolvía la Semana Santa o Semana Mayor como también se le llamaba, y llegada la Pascua Florida con el Domingo de Resurrección, la gente entraba nuevamente en el ajetreo y en el disfrute de la vida mundana, y empezaban los juegos de trompos, de pichas y de paraparas, con todas sus diversificaciones, por parte de los muchachos y las partidas de zarandas y de perinolas, entre las muchachas; y venían las quemas de JUDAS, que no eran otra cosa, sino la forma simulada o picaresca de exteriorizar el propio pueblo, con la rememoración del beso traicionero e hipócrita del "Iscariote", - uno de los doce discípulos amados de Jesús el noble Maestro de la paz y la confraternidad -, sus sentimientos por todo lo que de una u otra manera había ido acumulando en sus corazones y que necesitaban confesar públicamente para no reventarse, como decía el dicho".

Descarga Aquí  "ALGUNAS TRADICIONES MARGARITEÑAS" de CHEGUACO

Saludos y Feliz Semana Santa 
en isla Margarita Tu Destino Ideal